Tendencias del e-learning y futuro de la formación online para 2023
Inteligencia artificial, blockchain, microformación, gamificación y más: las tendencias que marcaron el e-learning en 2023.
14 min de lectura · Equipo AulasMoodle
El e-learning vivió un gran impulso en todo el mundo y, aunque algunos esperan que su uso disminuya en el sistema educativo, en muchos sectores ya no hay vuelta atrás. En este artículo, basado en el análisis de IEBS, conocerás las principales tendencias del e-learning y la formación en línea para 2023, agrupadas por temas: nuevos modelos de formación, inteligencia artificial y datos, blockchain, nuevos formatos, motivación y tecnologías emergentes.
El e-learning, una tendencia en sí mismo
El e-learning goza de una salud inmejorable. En los últimos años ha ganado impulso hasta convertirse en el ámbito más innovador de la educación y el más flexible para adaptarse a las nuevas tecnologías, demostrando que está a la altura de cualquier otro sistema educativo.
Además, tiene algo que la formación presencial no tiene: una enorme cantidad de datos que muchos pronto descubrirán como un tesoro escondido. A esto se suma la llegada del blockchain a la educación, con múltiples aplicaciones.
Nuevos modelos de formación
Fracaso de la formación telepresencial
Era un secreto a voces: trasladar tal cual lo que funciona en un entorno a otro distinto no funciona. Lo que pudo ser un boom terminó siendo un bluff.
Aun así, el sistema educativo suele preferir este tipo de soluciones antes que una metodología diseñada específicamente para el medio en línea, y por eso muchas universidades las siguen usando. Sin embargo, pasar más de una hora frente a una pantalla escuchando a un "busto parlante" resulta aburrido y monótono.
No se puede esperar que un procedimiento pensado para la presencialidad funcione solo por añadirle tecnología. Ya ocurrió en los inicios del e-learning y duró poco. Esta vez, al menos en el sector privado, la evidencia ha sido tan clara que el modelo ha caído por su propio peso.
Techquilibrium: el equilibrio entre tecnología y aprendizaje
En un primer momento, se intentó hacer lo mismo de siempre, solo que con tecnología. De ahí el auge de aplicaciones como Teams o Zoom y la carga de catálogos de contenidos digitales en plataformas. Es decir, se aplicó la tecnología a lo que ya se sabía hacer, en lugar de ponerla al servicio de las motivaciones y necesidades reales del alumno.
Pero el e-learning no consiste en retransmitir una clase en vivo, sino en todo un proceso de aprendizaje y construcción de conocimiento, donde los distintos elementos integrados crean una experiencia única y adaptada a cada persona. Por eso, la previsión para 2023 es que disminuya el uso de las clases en vivo como único medio de transmisión de conocimiento y que se equilibre tecnología y aprendizaje mediante espirales que integren información, aplicación, colaboración y retroalimentación.
Al mismo tiempo, el autor advierte que ese equilibrio está a punto de romperse: la tecnología lo invade todo. ¿Qué pasa cuando una IA como ChatGPT es capaz de dar respuestas sensatas, resolver problemas, elaborar una dieta o dar diagnósticos de salud? Para instructores y tutores, el cambio es enorme. Paradójicamente, prevé que las empresas edtech que atendían a colegios verán cómo estos regresan a su zona de confort e invierten mucho menos en tecnología.
Learning loops o espirales de aprendizaje
El mundo, la sociedad y las personas han cambiado, y la educación no puede seguir igual con solo una capa tecnológica encima. Por eso, se prevé una evolución desde la enseñanza unidireccional hacia las espirales de aprendizaje, en las que:
- La enseñanza es solo una parte del proceso.
- Se integra con comunidades de práctica y colaboración donde se aplican los conocimientos recibidos.
- Se aprende, se comparte y se detectan nuevas necesidades.
- Esas necesidades llevan de nuevo al inicio del ciclo.
Formación en vivo y webinars
Estudiar en un aula virtual no significa renunciar a aprender en vivo. Las herramientas de colaboración en tiempo real son ideales para enseñar de forma ágil y resolver dudas al momento. Este formato gana fuerza y es una de las tendencias más fáciles de implementar, sea cual sea tu presupuesto.
La clave para 2023: ya no basta con retransmitir clases presenciales. Hay que crear proyectos específicos para alumnos virtuales que integren la clase como parte de un learning loop.
Flipped classroom o clase invertida
Es una de las tendencias con más tracción. IEBS afirma aplicarla desde sus inicios: parte de un problema como eje del aprendizaje y facilita al alumno los recursos necesarios para resolverlo con la ayuda de un mentor. Con el tiempo, ha perfeccionado el modelo con un enfoque experiencial, en el que la usabilidad, el diseño y la experiencia de aprendizaje del alumno son la clave.
Experience learning: del e-learning al x-learning
Todavía existe mucho e-learning "del siglo XX", entendido como simple enseñanza electrónica. El reto es que la industria deje de fabricar contenidos y empiece a producir experiencias de aprendizaje únicas y relevantes.
El aprendizaje debe ser significativo: el alumno debe apasionarse y entender cómo aplicar lo aprendido. Como le recuerdan sus alumnos al autor: «Óscar, tu escuela me gusta porque sois el qué, el "cómo" y el para qué y estamos aburridos de que nos digan solo el "qué"».
La tecnología seguirá siendo un commodity que facilitará experiencias de aprendizaje práctico cada vez más relevantes e intuitivas.
Inteligencia artificial y datos
La inteligencia artificial fluirá por la formación como la electricidad
El autor, que lleva tiempo desarrollando IA aplicada a la educación, afirma que con datos no le ha resultado complicado automatizar procesos. Relata el caso que compartió su colega Toni Ramos durante la presentación de su libro: un chatbot que respondía preguntas a los alumnos de una universidad y que era la "tutora" más popular en las encuestas, con calificativos como "simpática". Los alumnos no sabían que era una IA.
También trabajaba en un proyecto similar a ChatGPT, orientado a recopilar el conocimiento de su campus, de sitios de preguntas y respuestas y de blogs, pero la llegada de ChatGPT le restó sentido. En su opinión, ChatGPT es espectacular, aunque no tiene ningún misterio; lo importante es que abrió los ojos a todos, y es solo la punta del iceberg.
Chatbots para la formación
Un sistema de preguntas y respuestas (QA) está diseñado para responder preguntas formuladas en lenguaje natural. Algunos extraen información de una fuente, como un texto o una imagen, para responder una pregunta concreta. Se dividen en dos grandes tipos:
- Dominio abierto: las preguntas pueden tratar prácticamente de cualquier tema, sin centrarse en un material específico (por ejemplo, Dialogflow).
- Dominio cerrado: las preguntas se limitan a una fuente predefinida (por ejemplo, Chatfuel).
IEBS comenzó a experimentar con esta tecnología con resultados sorprendentes. Aunque el algoritmo aún estaba en etapa de entrenamiento, ya respondía con sensatez el 20 % de las preguntas.
Machine learning
Gracias al big data, será posible identificar patrones de comportamiento relacionados con los estilos de aprendizaje para personalizar el proceso e incluir los elementos que más motivan a cada alumno. También permitirá ajustar el nivel de los itinerarios según sus capacidades y motivaciones.
Todo esto ocurrirá de forma automática y con aprendizaje continuo gracias al machine learning, que hará evolucionar los modelos según el comportamiento real de los usuarios. Algunas aplicaciones:
- Itinerarios automáticos: comparar el historial de un alumno con el de otros usuarios con historiales similares permite generar itinerarios adaptados a su camino. Esto es más adecuado para cápsulas de formación que para programas largos, como maestrías y posgrados.
- Correlaciones inesperadas: incluso al comparar el desempeño de los alumnos con el clima se encuentran correlaciones que ayudan a diseñar itinerarios que mejoran la experiencia.
- Reconocimiento facial: combinado con blockchain, permitirá acreditar ciertos procesos regulados de la formación.
Aprendizaje adaptativo (adaptive learning)
Adaptar el ritmo, los objetivos y los contenidos a las inteligencias múltiples, las capacidades y las motivaciones de cada alumno es uno de los grandes retos de la educación para los próximos años. Los grupos multidisciplinarios también son importantes: cada alumno desarrolla su talento según sus capacidades y contribuye al avance del grupo.
Un ejemplo: en el modelo tradicional o industrial, un alumno con gran capacidad creativa y musical que no sigue el ritmo de la clase de matemáticas fracasa en el sistema. Si, en cambio, se identifican sus capacidades, se le plantea un objetivo más accesible en matemáticas y se aumentan sus retos en las materias donde avanza más rápido, logrará el nivel mínimo en matemáticas, evitará la frustración del modelo estandarizado y se desarrollará plenamente donde encuentra mayor motivación.
Learning analytics
La analítica del aprendizaje aporta datos y, con ellos, pistas sobre lo que ocurre en el aula virtual y que puede pasar inadvertido. Con un buen modelo que analice grandes volúmenes de información, se puede orientar la formación correctamente.
También permite conocer, mediante la observación, las rutas que siguen los alumnos en el contenido: ¿siguen los pasos previstos?, ¿dónde se atascan? Quienes están familiarizados con la analítica web tendrán ventaja.
Formación personalizada
Los datos permiten conocer los hábitos de estudio del alumno, sus rutinas, su ritmo de aprendizaje y el tiempo dedicado a cada práctica. IEBS, por ejemplo, los utiliza para adaptarse a las necesidades de cada estudiante y ofrecerle la ayuda que necesita mediante profesores y mentores que dan seguimiento constante a su avance.
Blockchain y descentralización
Learning DAOs o DAO Education
¿Te imaginas una universidad autogestionada por maestros y alumnos, que pertenece a la comunidad y en la que todos conviven en igualdad? IEBS impulsa un proyecto de este tipo, llamado Decentraschool, que avanza lento pero con fuerza.
La idea es utilizar organizaciones autónomas descentralizadas (DAO) para aprender y mejorar de forma autónoma. Las DAO pueden dar mayor autonomía y control sobre el aprendizaje, y aprovechar la inteligencia artificial y otros avances para mejorar su capacidad de aprendizaje y adaptación con el tiempo. Sin embargo, las Learning DAOs aún enfrentan muchos desafíos y obstáculos.
Campus descentralizado
¿Y un campus descentralizado, autogestionado por aprendices y maestros, donde el intercambio de valor se realice mediante criptomonedas, tokens o NFT?
No está tan lejos. La web 3.0 ya ofrece la tecnología necesaria, gracias a blockchain y a las aplicaciones descentralizadas (dApps). En palabras del autor, la educación podrá descentralizarse del mismo modo que Gutenberg sacó el conocimiento de los conventos e internet lo sacó de las universidades.
Tokenización y blockchain en el e-learning
El blockchain ya se aplica en la educación y debería extenderse al más alto nivel: no solo en la educación privada, sino también en la pública y oficial. Algunos ejemplos de uso:
- Tokenizar el progreso del alumno: crear un bloque que certifique la calificación de un trabajo o de una tesis de maestría.
- Emitir títulos mediante smart contracts: así se verifica con mayor seguridad un certificado al seleccionar egresados de una escuela y se evitan falsificaciones.
IEBS señala que desde 2018 acepta pagos en bitcoins y emite y verifica el proceso de aprendizaje con blockchain.
Descentralización del conocimiento
Hace tiempo que el conocimiento dejó de pertenecer solo a las universidades. Las grandes plataformas ofrecen soluciones cada vez más fáciles para que quienes tienen conocimiento lo compartan y generen ingresos con él.
El resultado es una abundancia de conocimiento cada vez más accesible y, en gran medida, gratuito: contenidos en línea, webinars y videos de YouTube (edutubers) que enseñan a aplicar, hacer o crear algo. Pero cuanto más contenido hay, más fácil es perderse. Por eso, muchos edutubers se han convertido en infoproductores que ofrecen su conocimiento de forma estructurada y con comunidades de práctica, gracias a plataformas como Hotmart o Thinkific.
Nuevos formatos y modelos de consumo
Cursos más enfocados y cada vez más cortos
La necesidad de actualización permanente, sumada a la urgencia y al fenómeno de los bootcamps (entrenamiento intensivo en periodos cortos), ha hecho que el mercado demande este tipo de formación.
Los cursos generalistas con mucho material de relleno pierden fuerza frente a cursos más cortos, intensivos y enfocados en competencias específicas, que preparan al alumno para nuevas profesiones o para profesiones de alta demanda.
Microformación y microcontenidos
La microformación es otra tendencia que pisa fuerte. El aprendizaje instantáneo se presenta como una alternativa provechosa a otras formas de ocio: hoy, cuando alguien necesita aprender algo, quiere hacerlo ya, aunque sin invertir mucho dinero.
Además, tiene un elemento que lo diferencia: es entretenido. Es lo que se conoce como edutainment o entretenimiento educativo.
El e-learning de consumo instantáneo tiene condicionantes importantes:
- Una plataforma multicanal y responsiva.
- El formato de video.
- Una metodología más orientada al consumo que al aprendizaje profundo.
E-learning gratuito
El modelo de negocio de los MOOC gana relevancia y lo utilizan algunas de las mejores escuelas del mundo. Se ha pasado de MOOC de todo tipo a MOOC de calidad, en los que vale la pena invertir un poco más para obtener un título de Stanford, Wharton o el MIT.
También hay propuestas que ofrecen formación profesional de primera calidad y que el alumno no paga hasta que consigue empleo, aunque a este modelo le está costando arraigarse en el mercado hispanohablante.
Y no hay que olvidar los canales de YouTube divulgativos y gratuitos, otra de las tendencias clave.
Mobile learning y formación omnicanal
Los celulares forman parte de nuestro día a día; casi se han convertido en una extensión del cuerpo. El m-learning es el aprendizaje a través del celular, y con el tiempo han surgido numerosas apps para aprender idiomas, matemáticas, ciencias y más, desde cualquier lugar y en cualquier momento.
- M-learning: pensado como herramienta de apoyo para poner en práctica lo aprendido.
- U-learning: el acceso inmediato a la información, muy útil para resolver dudas o ampliar un tema.
Sin embargo, la gran tendencia es la formación omnicanal. Según el autor, ya no se hablará de m-learning o u-learning por separado, sino de una estrategia de formación integrada.
Motivación y compromiso del alumno
Engagement is the king
Se está pasando de la era del contenido a la era del engagement: lo más importante ahora son las interacciones con los usuarios, en este caso, los alumnos.
"Enseñar significa emocionar" es la frase que el autor usa como titular en LinkedIn, y resume la clave para que un proceso educativo funcione: entusiasmar a los alumnos para que deseen conocer su próximo reto. La gamificación bien aplicada ayuda, siempre que los premios tengan que ver con la narrativa del curso.
Cuanto mayor sea la implicación de los alumnos, más fluida será la comunicación con ellos y más enriquecedoras las interacciones para ambas partes: los alumnos se sienten atendidos y tú entiendes mejor cómo satisfacer sus necesidades.
Gamificación y aprendizaje social
La gamificación o ludificación es uno de los mecanismos más efectivos para motivar al alumno y apoyar su aprendizaje. No se trata de banalizar los contenidos, sino de lograr que el alumno quiera ir más allá gracias a pequeños incentivos: retos adicionales, contenidos exclusivos, rankings o reconocimiento académico.
IEBS combinó la gamificación en clase con el aprendizaje social fuera del aula, lo que le permitió plantear retos adicionales a los alumnos avanzados y otorgar reconocimientos mayores con notable éxito. Según la escuela, la estrategia que mejor le funcionó fueron los grupos de Skype: resolvieron de golpe problemas de networking y mejoraron la comunicación profesor-alumno cuando se requería una respuesta inmediata.
Tecnologías emergentes y seguridad
Metaverso, realidad virtual y realidad aumentada
Las aplicaciones del metaverso al aprendizaje vuelven con fuerza de la mano de grandes corporaciones como Meta (Facebook) y Microsoft.
En el pasado existió Second Life, que no tuvo el éxito esperado porque la velocidad de las conexiones no permitía una experiencia satisfactoria. En la era del 5G y con dispositivos de acceso a mundos virtuales cada vez más accesibles, esa barrera parece superada. Las aplicaciones son muy amplias:
- Clases "presenciales" en un mundo virtual.
- Entrenamiento y desarrollo de habilidades en grupo, algo que siempre le ha costado al e-learning.
- Simulación y práctica en el manejo de aplicaciones.
IoT y wearables
El Internet de las cosas (IoT) se refiere a la conectividad entre objetos y al control a distancia de esos objetos interconectados. Es el momento de aprovechar los dispositivos que puedan cumplir un fin pedagógico.
Un ejemplo son las Google Glass: combinadas con realidad aumentada y virtual, pueden usarse en serious games para aprender a manejar objetos mediante simulaciones, e incluso en el metaverso.
Ciberseguridad en el e-learning
Como en otros sectores, será necesario proteger las infraestructuras de datos para garantizar la continuidad de la formación. Es algo que muchos aún no han considerado, pero los ciberataques a universidades reportados recientemente muestran que no se debe perder de vista.
Educación STEAM
La formación debe adaptarse a las necesidades del mercado y del entorno. En plena era digital, la educación deberá apoyarse en las nuevas tecnologías y poner especial énfasis en las competencias STEM o STEAM:
- Ciencias
- Tecnología
- Ingeniería
- Arte (en el caso de STEAM)
- Matemáticas
Formar a las nuevas generaciones en estas áreas es cada vez más necesario, y plantea un nuevo reto: integrar las materias educativas con el paradigma tecnológico.
Fuente: iebschool.com
Conclusión
Las tendencias del e-learning para 2023 apuntan a dejar atrás la simple réplica de la clase presencial y a construir experiencias de aprendizaje personalizadas, apoyadas en la inteligencia artificial, los datos y nuevas tecnologías como el blockchain. En todas ellas, el centro sigue siendo el mismo: un alumno motivado y comprometido con su propio aprendizaje.