La tecnología como facilitador de inclusión educativa
Cómo la tecnología ayuda a reducir brechas y barreras para lograr una educación inclusiva, con ejemplos de rampas digitales y zonas de conflicto.
13 min de lectura · Equipo AulasMoodle
El cuarto Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas plantea, para el año 2030, una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todas las personas. En este artículo verás cómo la tecnología puede ayudar a cumplir esa meta, qué brechas hay que superar, qué son las rampas digitales y cómo se usa la tecnología educativa en zonas de conflicto.
¿Cómo lograr una educación sin barreras?
¿Cómo se consolida un acceso a la educación que trascienda las barreras sociales, culturales y económicas? Una parte de la respuesta está en los recursos tecnológicos que garantizan la inclusión.
Con ellos, las instituciones educativas pueden formar ciudadanos más críticos y con las habilidades necesarias para afrontar los desafíos de la vida. La planificación de las clases también se beneficia: al integrar estas herramientas en un entorno de interacción, se promueve la cooperación y la transformación social.
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ayudan a construir ambientes de aprendizaje que se mantienen a pesar de los factores del contexto que los afectan. Pero, si aprovechar la tecnología es útil, ¿qué retos hay que considerar para alcanzar la inclusión?
Brechas digitales
UNIR (la Universidad en Internet) señala que las TIC han transformado la manera en que se adquiere el conocimiento y en que las personas se relacionan. Para incorporar la tecnología en el ámbito académico, primero es necesario:
- Capacitar al profesorado para introducir las TIC en el currículo, dándole opciones para elegir las que mejor se adapten a su materia y a sus estudiantes.
- Educar al estudiantado en el uso correcto de estas herramientas.
- Equipar a las instituciones educativas con los dispositivos necesarios, tanto a nivel individual como colectivo.
Si los docentes cuentan con la formación adecuada, la tecnología se adoptará en el aula de manera eficiente. Sin embargo, no basta con incorporarla: también hay que tener en cuenta las brechas que dividen el acceso a la educación.
Factores que pueden aumentar la exclusión
Según UNIR, no todas las familias tienen acceso a Internet ni disponen de los dispositivos necesarios. Además, hay otros aspectos que, si no se consideran, pueden generar una exclusión aún mayor:
- Nivel económico: por lo general, los niños y adolescentes de familias con menos recursos obtienen resultados académicos más bajos. Si las TIC logran que todo el alumnado disponga de los mismos medios tecnológicos, podrían ayudar a maximizar su rendimiento.
- Motivos geográficos, culturales o de género: como solución para evitar el rezago educativo, UNIR propone, por ejemplo, entregar tabletas con el material descargado a un centro con niñas de etnia gitana para que puedan estudiar desde casa.
- Diversidad funcional: las personas con algún tipo de discapacidad necesitan que el aula se adapte a ellas y las incluya. Existen ejemplos de instituciones que han incorporado teclados o impresoras braille.
- Inmigración: la diversidad cultural no debe ser motivo de discriminación. Con técnicas como la gamificación se pueden realizar actividades que representen y visibilicen la multiculturalidad.
La creatividad docente como aliada
Cecilia Latorre y Alejandro Quintas, profesores de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de la Universidad de Zaragoza (España), presentaron los libros Tecnologías y neuroeducación desde un enfoque inclusivo e Inclusión educativa y tecnologías para el aprendizaje.
A partir de esas investigaciones, Latorre explica que la limitación económica es evidente, pero puede atenuarse con la creatividad del profesorado: «Por ejemplo, si se trabaja en un proyecto donde es necesario utilizar el ordenador, en lugar de que sea un trabajo individual se puede hacer un trabajo alternativo, como proyectos en grupo, por parejas o fundamentados en el aprendizaje cooperativo».
Además, sostiene que «lo más importante es tratar el uso de la tecnología desde una perspectiva inclusiva. Si vamos a integrar diferentes herramientas que deben facilitar o motivar el aprendizaje, tenemos que replantear si van a funcionar o no».
El ejemplo de Eduardo Esteban Pérez León
Una referencia para encontrar alternativas en las metodologías de enseñanza es el trabajo de Eduardo Esteban Pérez León, profesor colombiano con más de 59 reconocimientos nacionales e internacionales por su forma de fomentar el aprendizaje con herramientas tecnológicas y aplicaciones para estudiantes con discapacidad.
Aunque su labor social también ha contribuido a iniciativas regionales contra el acoso escolar y la drogadicción, su enfoque principal es la población con discapacidad. El maestro del Instituto Técnico Guaimaral, en Cúcuta (Colombia), afirma: «La inclusión no es abrir la puerta para que el niño escuche o vea la clase de forma pasiva. El éxito de nuestro modelo es que el niño se sienta importante, valorado y protagonista de la educación».
Una muestra de ello es la aplicación que crearon para enseñar geometría a estudiantes con baja visión. Solo debe descargarse la primera vez y luego puede usarse sin conexión. «Las herramientas offline han sido clave, los maestros acudimos a la innovación para que la educación no pierda la calidad», señala Pérez León.
Rampas digitales para reducir las barreras
Las rampas digitales son tecnologías de apoyo, de hardware o de software, que facilitan a las personas con discapacidad el acceso y el uso de recursos informáticos, compensando capacidades funcionales específicas. Entre ellas se encuentran:
- Teclados ampliados.
- Lectores de pantalla.
- Pulsadores.
- Mouse tipo joystick.
- Programas que modifican el tamaño o el color del cursor.
- Emuladores de teclado o de mouse.
- Dispositivos de rastreo ocular.
La maestra Florencia Sardiña afirma que «quienes aprovechan estas herramientas pueden aprender a la par de sus compañeros y tener la misma oportunidad, al tiempo que se propicia la equidad y se mantiene la calidad de aprendizaje».
El caso de Ceibal en Uruguay
Un ejemplo concreto es Ceibal, el centro de innovación educativa con tecnologías digitales del Estado uruguayo. Su objetivo es promover la integración de la tecnología en la educación para mejorar el aprendizaje e impulsar la innovación, la inclusión y el crecimiento personal. Entre sus servicios, asesora a los docentes para determinar qué recurso tecnológico se ajusta mejor a las necesidades de cada alumno con discapacidad.
Ceibal cuenta con el Centro de Referencia en Tecnología para la Inclusión (CeRTI Ceibal), que coordina el proyecto Valijas Viajeras: un kit de rampas digitales que acerca a los centros educativos soluciones tecnológicas para facilitar el acceso y el uso de los dispositivos de Ceibal. Así, el profesorado puede ofrecer una amplia gama de recursos a alumnos que enfrentan barreras motrices, visuales o cognitivas.
Otras tecnologías de apoyo
Según Mario Calderón, CEO y cofundador de SkillMapper, algunos de los «instrumentos tecnológicos utilizados en el campo educativo para el aprendizaje de personas con discapacidad» son:
- Comandos de voz, para que los estudiantes con discapacidad visual escriban un texto narrándolo o escuchen un audiolibro.
- Descripción automatizada de imágenes, que les permite imaginar el contenido de una fotografía.
- Realidad virtual, que permite a personas con autismo interactuar en una situación social simulada.
Software flexible y organizaciones inclusivas
Lograr que el software educativo sea personalizable no es fácil, pero es importante. Gillian Hayes, decana de la División de Graduados de la Universidad de California en Irvine, indica que estos sistemas deben ser flexibles, y que con ese enfoque todos ganan: incluso una persona sin discapacidad tiene preferencias individuales y formas propias de aprender y de motivarse a participar.
Para Mario Calderón, la principal barrera para desarrollar recursos que permitan a las personas con discapacidad acceder a la educación es la falta de incentivos económicos. Por lo general, son organizaciones, con o sin fines de lucro, las que muestran interés en ofrecer las herramientas necesarias para este grupo.
Hayes añade que no solo los productos deben ser más accesibles, sino también las organizaciones. Asegura que, si las grandes empresas tecnológicas, los investigadores y quienes diseñan tecnologías educativas hacen más inclusivos sus espacios de trabajo e incorporan a personas con discapacidad en sus equipos, estas aportarán ideas que alguien sin esa experiencia no podría considerar.
Una agenda de investigación en EdTech
Los autores Paul Lynch, Nidhi Singal y Gill Althia Francis plantean que la tarea pendiente es construir una agenda de investigación en EdTech (del inglés educational technology) para el futuro. Si estos estudios se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, se podrá garantizar el acceso universal a las tecnologías de asistencia más adecuadas.
Según su análisis, centrarse en experiencias de aprendizaje de calidad para niños y niñas con discapacidad ayudará a que las investigaciones futuras adopten una visión multidimensional de la tecnología educativa, que considere el ingreso, la participación y el empoderamiento dentro de la institución educativa.
Educación accesible en zonas de conflicto
De acuerdo con la UNESCO, más de 127 millones de niños y niñas que viven en situaciones de crisis no están escolarizados, y el 25% de los niños y niñas del mundo vive en países afectados por conflictos o desastres. La organización señala que «las emergencias causadas por conflictos armados, inestabilidad, pandemias, cambio climático y desastres, interrumpen la educación y dejan fuera de la escuela a millones de niños, niñas y jóvenes en todo el mundo».
Para la UNESCO, la respuesta humanitaria es una prioridad para apoyar a migrantes, refugiados, desplazados internos, repatriados y comunidades de acogida. Por ello, busca reducir los riesgos de desastres en el sector educativo ayudando a escuelas y autoridades a prepararse.
Actualmente, la UNESCO trabaja para garantizar la continuidad del aprendizaje en Ucrania y proteger la educación en Afganistán, donde miles de mujeres se han visto rezagadas por las restricciones de acceso a la educación. También ofrece apoyo permanente a países como Irak y Siria para hacer frente a crisis prolongadas.
Iniciativas de tecnología educativa en contextos frágiles
Saalim Koomar, Caitlin Moss Coflan y Tom Kaye recopilaron una lista de intervenciones de tecnología educativa implementadas con éxito en entornos de fragilidad, conflicto y violencia (FCV). Dividieron los recursos en cuatro categorías: contenido y dispositivos educativos, administración del sistema, desarrollo profesional docente y bibliotecas de recursos.
Entre las soluciones destacadas se encuentran:
- Rumie: creó un plan de estudios digitalizado, con recursos educativos de calidad, para estudiantes de primaria a secundaria. En 2015, con el programa Learn Siria, permitió al alumnado estudiar de manera autónoma con contenido cargado en tabletas, sin necesidad de conexión.
- MEERS: aporta datos e investigaciones para comprender y atender mejor las necesidades educativas y psicosociales de niños y niñas refugiados en la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA). Capacita a maestros, les proporciona recursos y realiza evaluaciones para apoyar la toma de decisiones en situaciones cambiantes.
- Accelerating Equitable Access to School, Reading, Student Retention and Accountability (ACCELERE!): busca mejorar los resultados de lectura de más de un millón de niños y niñas en la República Democrática del Congo (RDC). Incluye el desarrollo de materiales de instrucción, la mejora de la pedagogía docente, la creación de espacios de aprendizaje seguros y el trabajo con el gobierno para fortalecer la rendición de cuentas y las políticas educativas.
- Darakht-e Danesh: biblioteca en línea y primera iniciativa de recursos educativos abiertos (REA) de Afganistán. Se creó para mejorar el conocimiento de los docentes sobre sus materias y el acceso a materiales de aprendizaje y su uso.
Lo que dice el informe de la GIZ
Un informe de la Sociedad Alemana de Cooperación Internacional (GIZ, por sus siglas en alemán) considera que las crisis y los conflictos son uno de los mayores obstáculos para garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todas las personas. También reconoce que la movilidad del aprendizaje es esencial para dar continuidad a la educación, por lo que identificó las principales tendencias e instrumentos que funcionan en estos entornos.
Según la investigación, las TIC tienen el potencial de fortalecer los sistemas educativos. Por ejemplo:
- Las transferencias monetarias móviles aseguran que los maestros reciban su salario.
- Los mensajes de texto permiten informar a madres, padres, tutores y jóvenes sobre peligros cercanos a las escuelas.
- Se pueden recopilar datos sobre alumnado, profesorado, instituciones e infraestructura educativa.
El informe también reconoce el aprendizaje híbrido como un elemento relevante de la educación postsecundaria, que además mejora la educación básica formal y no formal. Otros medios muy utilizados son:
- La radio, para movilizar a niños y niñas dentro y fuera de la escuela.
- Las tabletas, para educar a quienes no asisten presencialmente a una institución y viven en lugares remotos.
- Los recursos educativos abiertos, disponibles con rapidez, a bajo costo y adaptables a las necesidades de cada grupo o localidad.
- Los videos, para enseñar habilidades para la vida a las comunidades y abrir el diálogo sobre temas importantes.
Además de presentar distintas iniciativas, la investigación subraya que estas problemáticas no afectan a todos los niños y niñas por igual, y que sus implicaciones varían según la región. Propone reunir más información sobre el impacto de la tecnología en la educación en estas situaciones y en personas con discapacidades cognitivas o físicas, así como incluir a poblaciones vulnerables, como comunidades minoritarias étnico-raciales o religiosas en campos de refugiados y en entornos rurales y urbanos.
El informe concluye que «la investigación y el desarrollo de programas relacionados con el género, la capacidad y otros temas de inclusión e igualdad para los grupos subrepresentados deben ser una prioridad para los donantes y los gobiernos».
Siguientes pasos
Un informe del Tony Blair Institute for Global Change describe dos enfoques predominantes en la tecnología educativa actual:
- Impulsado por la tecnología: se centra en cómo la tecnología puede reemplazar o minimizar el papel de los educadores.
- Asistido por la tecnología: busca mejorar los métodos de enseñanza existentes.
Aunque cada uno resuelve problemas distintos, ambos tienen limitaciones y no siempre conducen a la inclusión. Por eso, los expertos proponen un sistema educativo tecnológicamente inclusivo, en el que las decisiones sobre el uso de la tecnología vayan acompañadas de otras opciones pedagógicas, según el propósito y el contexto.
También sugieren crear un Servicio de Educación Mundial, alojado en una organización como la UNESCO o UNICEF, que ofrezca oportunidades de aprendizaje remoto gratuitas a través de diversos canales de Internet y de baja tecnología.
El marco que proponen para un sistema educativo mínimo viable incluye:
- Una identificación digital de estudiante de por vida, emitida al inicio de la educación obligatoria, que permita al alumno controlar sus datos personales.
- La reorganización de las aulas en cohortes o grupos, junto con la transformación de las trayectorias profesionales docentes. Los estudiantes acceden a distintas actividades de aprendizaje y apoyo docente, y los profesores pueden apoyarse en colegas con más experiencia para la enseñanza grupal, lo que permite coordinar grupos pequeños y grandes.
- Infraestructura y regulación para la educación «en persona a distancia», con centros de aprendizaje remotos que amplían las oportunidades, cuentan con personal capacitado y facilitan la socialización entre pares sin limitaciones geográficas.
Conclusión
La pandemia y las adaptaciones que la educación tuvo que implementar con rapidez demostraron que el aprendizaje puede ser más flexible y accesible. Si se atiende el contexto de cada región y la situación de cada estudiante, la tecnología puede acercar el derecho a la educación y reducir barreras. No es un camino fácil, pero escuchar las distintas experiencias del mundo ayuda a crear iniciativas que promuevan el aprendizaje para todos.